Don Ramón, que estaba pasando por allí, se enteró de la idea y se ofreció a ser el juez principal del concurso. Aseguró que él era un experto en comida y que podría determinar quién era el mejor chef del barrio.
Don Ramón, que estaba pasando por allí, se enteró de la idea y se ofreció a ser el juez principal del concurso. Aseguró que él era un experto en comida y que podría determinar quién era el mejor chef del barrio.